Presentándome
November25

El origen de mis pasos es difuso, se pierde en el tiempo, tal vez mi primera referencia sea la psicodelia hippie unida a utopías populares. Luego mis pasos alados se anclan a fuerza de bototos acerados que irrumpen con fuego y alambre de puas. Mis zapatos de charol negro van perdiendo el brillo en la medida que me empiezan a quedar chicos. Se empiezan también a llenar de polvo debido a mi curiosidad intrínseca que me lleva a calles cada vez mas lejos de las mias propias. Decido cambiar de zapatos, yo los elijo, ya tengo edad para ello. Camino por barriales en invierno y polvaredas en verano. El negro humo del caucho quemado de las barricadas oscurece mis zapatos y la bencina de las molotov los vuelve incendiarios. Panfletos, miguelitos y piedras les van dando el tono definitivo. Hasta que un multicolor los encandila y quedan guardados por mucho tiempo mientras el zapatito de taco hace su entrada triunfal con promesas de vidas diferentes. Me ahorcan los nuevos zapatos, me falta el aire, mis pasos suenan cada vez más gastados. Removiendo en lo mas profundo de mis vísceras aparecen, seguian ahí, nunca se fueron. Tomo aire, mucho aire, lleno mis pulmones de puelche y raco, los humedezco de camanchaca y soplo mis viejos zapatos para espantarles la modorra. Vuela una nube de polvo dorado y en las viejas manchas surgen palabras. Frases, palabras y signos de puntuación que me indican el camino. Los calzo y salgo a recorrer las calles con sus marchas, lienzos y consignas. Camino, corro, salto, grito y finalmente, vuelo.
qué linda descripción que mezcla lo personal con lo implícito de la memoria histórica.
y antes de presionar «add comment» me surge la relación zapatos-rejas o más que rejas, límites. límites por los que optamos para caminar por alguna senda, pero que a la vez nos alejan de otras desconocidas… dejo planteada la idea
saludos.